jueves, 16 de junio de 2011

SUEÑO

                                                              



Desnuda de palabras
me atrevo a transitar
el génesis de la blancura.
Desestructuro  ideas
Invento juegos
 armo sueños repetidos.
¿Es esto una quimera?
¿Una trampa de Orfeo?
¿Un juego tal vez?
¿Una flor en el desierto?
Me visto y me desvisto
me invento en otras pieles
pero siempre soy la misma.
Sueño que me voy
y  regreso a mi
una y otra vez
en un juego incansable de palabras
tatuadas en el orígen del tiempo
para  dejar de lado  la blancura
y escribo….escribo
¿ o sueño que escribo?




TRATADO AL CORAZÓN




Solitario corazón
cava hondo en el bosque,
junta la humedad de la tierra,
goza de la vida. Ríe renovado.
Hunde tu pala, presiona con fuerza.
Abre el oscuro remolino de viento,
que él no pretenda sólo liberarse.
Tú, corazón, como el mar,
tienes el secreto de los vientos,
de los barcos rotos y pesados.
Muerde y no especules,
que sangre hasta el hueso,
hasta el fuego que rema
en las profundidades.
Si quieres demostrar mezquindad
rezaré para que mueras una tarde,
lloverán montones de tristezas
que no podrás evitar.
Di  basta.
Grita desde los zapatos
y deja ya de llorar.

Sergio O. Castañeira
del libro "La memoria del Barro"
 

jueves, 2 de junio de 2011

CANSANCIO



Me cansa el grito agónico
que llora ausencias en la tarde
mientras la piel reseca
se desolla en postrer deseo.
En el perfil de tus desiertos
crecen oasis inventados
porque el viento se incrusta
rasgándome la carne.
Ahora sé que de tus manos
inmóviles y yertas
se está fugando el último poema
para no caer
en el abismo de las mentiras.

domingo, 15 de mayo de 2011

NAUFRAGIO DE PIELES





Fuimos un naufragio de pieles contenidas
dibujando arabescos con las sombras
en este armazón que nos contiene.
No preservé mi cuerpo de la agonía
por que la memoria es de sal,
las cenizas del olvido
y las partidas son senderos de piedra
que tu mismo fabricaste al alejarte
llevándote mi nombre atado
al desmedido amor que proclamabas.
Ya no habrá más signos
en el principio de la sangre,
no más vuelos de pájaros de ensueño
sobre la otra orilla de los tiempos.
Mis ojos hoy te borran del espejo de mi cuerpo.
En tu país de olvido está amaneciendo,
en el mío recién comienza a anochecer.



   La luna y yo
                                        “Mírala. Es tu espejo.”
                                                            Jorge L. Borges



Racimo de blancos pájaros la luna
que se refleja en los espejos
astillados de recuerdos
que se intuye en los paréntesis del día
que se aferra a viernes sin cenizas
que se disloca en los brazos de la muerte
y sigue la eternidad de su destino.
Luna que se pega a mis esquinas
redondeadas de nostalgias.
Pájaro absurdo yo que vuelo
con mis fantasmas a cuestas.
Metáfora de blancura que se estrella
en el cemento caliente de la siesta
para evadir la noche
mientras parafraseo trinos que laten
en la maquinaria de viejos relojes
 y permanezco
suspendida
en el misterio.
de la luna y de la vida.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Rosa Lía Cuello












LA VIDA


La vida a veces
es un largo gemido
un extraño canto
de pájaros desconocidos
una mano extendida
en la oscuridad
un atardecer sangriento.
Al final...al final
llega la luz
pero algunos no alcanzaremos
a reconocerla
con los ojos cansados
de haber visto tantos infiernos.
                      del libro "Cañada de Colibríes"


AUSENCIA






















Me descubro
ahuecándome de ausencias clandestinas
en el reflejo de sueños eternos,
en las manos repletas de misterios
que resbalan en la rutina,
en la ingravidez
de antiguas palomas
facetadas de ocaso
y en el principio de esperas abortadas.
Me descubro
cercenando penas
en los crípticos ojos del olvido.
Me espejo en los espacios
deshabitados de risas
y despierto cuando el murmullo
del nuevo dia
me anuncia que ha llegado.
                     del libro "Desatando cielos"

martes, 8 de febrero de 2011

Constance Demby - Ocean Without Shores





DESCONOCIDOS


Dormita el canto .
de los cristales rotos.
Los pájaros se estrellan
en el brillo de tus ojos.
Tu mano detiene
la cuchara en el café.
Se contorsiona el humo
consumiendo la prisa.
Somos dos desconocidos
queriendo alargar
la despedida.
A lo lejos un canto
de amor salvaje
se estrella sin piedad
contra el silencio.
Sólo las miradas permanecen
columpiando intenciones.
Me levanto y me voy.
Ya no quedan más palabras.



AMOR

Cuando los surcos del adiós
se graban en la piel
y las miradas húmedas
trepan las cúspides
de antiguas insurrecciones
una palabra enraíza
la superficie del tiempo.
Cuando vestigios de ángeles
despiertan estrategias de cansancio
en caricias olvidadas
hay úteros de historias latentes
diluviando versos
y solo el amor
nos salva de la muerte.
© Rosa Lía Cuello

Quando os sulcos do adeus
se gravam na pele
e os olhares humidos
sobem ás cuspides
de antigas inssurreições
uma palavra enraiza
a superficie do tempo.
Quando vestigios de anjos
despertam estrategias de cansaço
em caricias esquecidas
há huteros de historias latentes
diluviando versos
e so o amor
nos salva da morte.

 
AMOR
Quand els solcs de l’adeu
es graven a la pelli les mirades gumides
trepen les cúspides
d’antigues insurreccions
una paraula s’arrela
a la superficie del temps.
Quand vestigis d’angels
desperten estratègies de cansea
en caricies oblidades
hi ha úters d’històireslatens
diluviant versos
i només l’amour
ens salva de la mort.
        Traducción al catalán:  Père Bessó


UN MISMO VIEJO SUEÑO

Entre el canto de los grillos y el ondular de la brisa hay un silencio que ronda la metafísica de los veranos. De estos días que aprendo a vivir con alegría, con nostalgias, con tu recuerdo que ronda, con tus manos que nunca me tocaron y me aprendieron de memoria.
Tu risa detenía los pájaros suicidas que solitarios se bamboleaban en la cúpula más alta de la existencia. Tus palabras acariciaban el alma fatigada de ausencias, pero a veces, te convertías en el kamikaze inconsciente de tu propia felicidad y te precipitabas hasta hacer añicos los cristales que iluminaban tus pasos.
Entonces, me convertía en  la luz que se entregaba mansamente para acariciar tu interior descolorido.
Ayer fuimos  ángeles de nuestro propio destierro desplegando alas para no caernos.
Después (siempre hay un después) volaste al sur o al norte, ya no importa. Igual en noches como éstas, cuando cerramos las persianas al mundo volvemos a encontrarnos para continuar el mismo y viejo sueño de la felicidad.
                                                RO-Febrero 2011